Agosto 24, 2018
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Especialista en medios en evolución, Damián Kirzner tuvo un rol destacado en la transformación del diario La Nación: en 2016 diseñó y desarrolló desde cero el Canal de Televisión LN+ y fue Gerente de Programación y contenido Transmedia hasta marzo de 2017.

Apasionado por los nuevos storytelling digitales, es el creador y director de Mediamorfosis, un espacio que desde 2014 se dedica a analizar y promover -en toda América Latina- el desarrollo de nuevas narrativas creadas a partir del uso innovador de la tecnología en sintonía con los nuevos usos y hábitos de los consumidores.

En la previa de una nueva edición de la conferencia anual, explica su visión de los medios, tecnologías y rol de las marcas.

Es un escenario de indudable incertidumbre para los medios en general y en Argentina en particular. En este contexto ¿cómo ves la experimentación con tecnologías?

En el año 2016 cuando empezó a llegar la tecnología 360 y a democratizarse la llegada de los drones, hubo una irrupción fuerte que se pudo ver en las plataformas digitales. Rápidamente se vio un dron dando vueltas por las redacciones de La Nación, de Infobae, de Clarín, empezó a utilizarse la herramienta a veces sin demasiado criterio, se fue aprendiendo con el tiempo. Se utilizaron para algún caso -por ejemplo las ceremonias presidenciales en 2015- y después creo que todos se dieron cuenta que para algún caso tiene sentido y en otros no. En La Nación cuando yo estaba desarrollando todos los contenidos, hicimos un documental interactivo con la redacción que se llamó “Historias extremas”. Hicimos un webdoc con web y mobile, utilizamos recursos técnicos instalados propios de la redacción como los infografistas tradicionales del diario mezclados con otros profesionales de afuera. Hoy usualmente es Infobae quien saca más habitualmente el dron a la calle.

¿Falta maduración respecto del uso que hacen en otros mercados?

Creo que hay una búsqueda y una intención pero se está empezando a entender que la tecnología tiene sentido cuando hay qué mostrar del otro lado, sino el 360 por ejemplo no sirve. El dron en sí ya dejo de sorprender, entendimos que sirve para determinadas cosas. Me parece que en este momento en nuestro país no hay una penetración fuerte de la utilización de Realidad Virtual para las narrativas periodísticas, no se está experimentando tanto como en otros países pero creo que es cuestión que la herramienta se empiece a democratizar y a llegar más a los hogares.

En este momento de tanto cambio en los medios ¿cuál tendría que ser el lugar de las marcas? Me refiero por ejemplo a anunciantes acostumbrados a pautar en ecosistemas o en formatos más tradicionales

La confusión es general porque un cambio de paradigma genera incertidumbre, nadie sabe exactamente donde está parado, “yo estaba de un lado y ahora estoy del otro”. Las marcas lo primero que necesitan es tener éxito con el objetivo de encontrar a su cliente, entonces son las primeras que están empezando a probar, intentar, acercarse y lo están haciendo por ejemplo desde el fenómeno de los influencers.

Las marcas comienzan a buscar donde está su nicho, entienden que quizás invierten un montón en un medio masivo que tal vez no llega a su target específico, comienzan a buscar encuentros directos con su público a través de medios digitales directos, entienden que llegan a través de los referentes de ese “nuevo” ecosistema. Lo que se empieza a ver también es que algunas plataformas más masivas están buscando crear contenidos de nicho dentro de la masividad de su plataforma, es decir, generar nuevos verticales, generar nuevos contenidos que le hablen a un público determinado dentro de una plataforma generalista.

¿Qué ejemplos te parece que funcionan en este sentido?

Crypto247 de Infobae, o el contenido de Economía de La Nación. Son ejemplos de medios que se dan cuenta que dentro de las plataformas masivas digitales funcionan también los nichos. Adentro de ese nicho también hay multiplataformas porque están sus redes, sus propios influenciadores, su propia dinámica.

En general los casos de Mediamorfosis refieren a narrativas digitales donde la emoción es una pieza fundamental. ¿Qué valor le encontrás a este toque humano?

Básicamente lo que cambia es la plataforma, las historias son las mismas, los humanos somos iguales. La emoción es eso, conmover. A partir de las nuevas tecnologías se empiezan a encontrar otras formas que permiten conectar con la emoción por eso hacemos foco allí y mostramos casos con uso de Realidad Virtual y la posibilidad de enfatizar con cámaras 360. Buscamos y trajimos el ejemplo de “Volver a casa, una experiencia de realidad virtual para la inclusión y el compromiso social” de la chilena Catalina Alarcón: esta realizadora lleva a cabo una experiencia en la cual devuelve a sus hogares a chicas que están presas por ser mulas en cárceles de Valparaíso y Santiago. Es muy conmovedor como esas chicas pueden volver a sus hogares a través de la tecnología o como chicos africanos sobrevivientes de las balsas que llegan a las costas de Italia pueden contar su historia, su bitácora de viaje, su vida, a través de sus smartphones. Se trata de nativos digitales – chicos menores de edad- que llegan en esas balsas. Más allá de la tecnología, la emoción es definitivamente lo que siempre termina funcionando en una buena historia.

En referencia a los nativos digitales, se suele decir que las generaciones más jóvenes “no están interesadas en las noticias”. ¿Qué reflexión te merece?

No sé si no les interesan las noticias o no les interesa llegar a las noticias de la manera que se llegó siempre. Las noticias sí les interesan, creo que la novedad les interesa, ahora: ¿Cuál es la noticia, de dónde llega y cómo llega? Tal vez no llegan a ellas a través de portales de noticias, tal vez no son las mismas noticias, creo que la información sigue siendo un valor, lo que pasa es que tal vez entran en crisis las fuentes tradicionales.

Existe un tipo de emprendedorismo en narrativas digitales que no suele estar tan en el centro de la escena emprendedora. ¿Cómo lo impulsan?

Nosotros entendemos que existen estos “nuevos narradores”, personas que utilizan la tecnología para contar historias. Utilizan tecnologías y emprenden, son emprendedores en nuevas narrativas, en formas nuevas de contar. Lo que nosotros hacemos es un concurso donde seleccionamos diferentes proyectos que le vemos posibilidades de expandirse y los premiamos. Los elige un jurado internacional, y luego los llevamos a festivales internacionales para que puedan vincularse y expandirse. Hoy en el escenario de los medios tenés por un lado los medios sociales e individuales en donde cada uno puede transmitir y emitir su propio contenido y también están las plataformas tradicionales. Nosotros mezclamos en nuestro premio todas las plataformas, valen las plataformas sociales e individuales, y valen las grandes plataformas, lo que importa es cómo tratamos de innovar y crear una nueva narrativa y cómo se emprende gracias a generar contenido con las nuevas tecnologías como vehículo, hay un enorme potencial en el uso de tecnologías para contar historias.